La infoxicación, que es un
neologismo compuesto como acrónimo a partir de intoxicación e información introducido
por Alfons Cornella (consultor) hace unos años, puede llegar a ser una
enfermedad limitante.
Causas y efectos
La sobrecarga informativa,
expresión acuñada por Alvin Toffler (escritor y futurista) ya en 1970, a la que muchas
personas nos enfrentamos diariamente se ha visto disparada desde el surgimiento
de Internet y todas sus herramientas asociadas llevándonos a una auténtica
intoxicación por exceso de información.
Quién no se ha sentido saturado
por el número de correos electrónicos que le llega a su buzón, la multitud de enlaces
desde las redes sociales o los innumerables vínculos a los que no puede
resistirse la tentación de entrar cuando navega por Internet para al rato haberse
olvidado de lo que estaba leyendo al principio…
La sobreabundancia de información
puede afectar de forma negativa a nuestro rendimiento. Para procesar con
rapidez información hay que tener mucho conocimiento previo sobre un tema y,
paradójicamente, demasiada información limita nuestra capacidad para
comprender. No tenemos tiempo de profundizar y se expertos en todo, y como dice
un refrán “el que mucho abarca poco
aprieta”.
Los efectos físicos y psíquicos sobre las
personas también se dejan notar y se manifiestan en forma de dolores estomacales, pérdidas de
visión, problemas de atención y concentración, dificultad para el análisis y la
toma de decisiones, búsqueda compulsiva de más información, ansiedad,
estrés y trastornos del sueño. Incluso, esta patología enfermiza fue
denominada por David Lewis (psicólogo) como síndrome por fatiga de información.
Teniendo en cuenta que el volumen
de información y datos en la red global no va a parar de crecer en los próximos
años el problema se puede agravar a no ser que se tomen algunas precauciones
para mitigar sus efectos. Pero hay soluciones.
Posibles soluciones
Algunos expertos consideran que
la solución pasa por algo tan sencillo (aparentemente) como filtrar los
contenidos, datos e informaciones de forma automatizada y sistematizada. Con la
ayuda de la misma herramienta que nos ha metido en este embrollo, internet.
Hay que aprender a utilizar los
buscadores, realizando búsquedas avanzadas para eliminar el ruido y conseguir
unos resultados más eficaces a nuestras necesidades de información; priorizar
aquel contenido crítico que nos ayude a conseguir nuestros objetivos inmediatos
y relegar aquel que nos puede ser útil más tarde; utilizar herramientas que centralicen
los contenidos y agilicen así nuestra consulta de información… Estas utilidades
o aplicaciones están disponibles en la red actualmente y seguro que salen más.
Esta estrategia nos permitirá organizar
el tiempo que estamos conectados, mejorando nuestra productividad personal y
haciendo que nuestra experiencia sea más satisfactoria y menos estresante al no
sentirnos intoxicados.
La habilidad de recibir la
información adecuada trae consigo una mejora en la productividad. Según
Cornella, el objetivo final sería tener un filtro personal de información que
nos ayudara a dividirla en diversos grupos de relevancia (fatal, interesante y
crítica). Pero antes deberíamos saber cuáles son los cinco temas fundamentales
en los que trabajamos o estudiamos, los cinco temas secundarios y cuál es la
lista de información crítica para cada uno de estos temas.
Y es que leer todo lo que está al
alcance de uno no es sinónimo de estar mejor informado. El fin es estar informados, pero
no saturados. Por tanto, con respecto a la información también se puede usar
otro refrán popular “más vale calidad que
cantidad”.
Conclusión
No nos dejemos infoxicar. El aprendizaje es algo natural en
el ser humano que nace del motor de su curiosidad innata. Y para continuar con
nuestro proceso de formación natural (o forzado si es por obligaciones profesionales) debemos tener claro acerca de cuáles temas
queremos estar informados, saber dónde buscamos la información y cómo hacerlo.
Fuentes
Hola Jesús, somos compañeros de curso y me han elegido para valorar tu entrada.
ResponderEliminarMe parece un buen artículo que recoge lo que se nos pedía, y además has añadido aspectos útiles para el lector. Está bien estructurado el contenido y clarificas y amplías con tus conocimientos sobre el tema.
Quizá falte alguna imagen, pero mi sincera enhorabuena por el trabajo.
Recibe un cordial saludo
Gracias Jose Manuel, y tienes razón, alguna imagen intercalada en un texto siempre lo hace más ameno.
ResponderEliminarEspero que aprendamos muchas cosas en este curso.
Un saludo.