martes, 2 de junio de 2015

Sobrecarga de información difícil de procesar

La infoxicación, que es un neologismo compuesto como acrónimo a partir de intoxicación e información introducido por Alfons Cornella (consultor) hace unos años, puede llegar a ser una enfermedad limitante.

Causas y efectos
La sobrecarga informativa, expresión acuñada por Alvin Toffler (escritor y futurista) ya en 1970, a la que muchas personas nos enfrentamos diariamente se ha visto disparada desde el surgimiento de Internet y todas sus herramientas asociadas llevándonos a una auténtica intoxicación por exceso de información.
Quién no se ha sentido saturado por el número de correos electrónicos que le llega a su buzón, la multitud de enlaces desde las redes sociales o los innumerables vínculos a los que no puede resistirse la tentación de entrar cuando navega por Internet para al rato haberse olvidado de lo que estaba leyendo al principio…

La sobreabundancia de información puede afectar de forma negativa a nuestro rendimiento. Para procesar con rapidez información hay que tener mucho conocimiento previo sobre un tema y, paradójicamente, demasiada información limita nuestra capacidad para comprender. No tenemos tiempo de profundizar y se expertos en todo, y como dice un refrán “el que mucho abarca poco aprieta”.
Los efectos físicos y psíquicos sobre las personas también se dejan notar y se manifiestan en  forma de dolores estomacales, pérdidas de visión, problemas de atención y concentración, dificultad para el análisis y la toma de decisiones, búsqueda compulsiva de más información, ansiedad, estrés y trastornos del sueño. Incluso, esta patología enfermiza fue denominada por David Lewis (psicólogo) como síndrome por fatiga de información.
Teniendo en cuenta que el volumen de información y datos en la red global no va a parar de crecer en los próximos años el problema se puede agravar a no ser que se tomen algunas precauciones para mitigar sus efectos. Pero hay soluciones.

Posibles soluciones
Algunos expertos consideran que la solución pasa por algo tan sencillo (aparentemente) como filtrar los contenidos, datos e informaciones de forma automatizada y sistematizada. Con la ayuda de la misma herramienta que nos ha metido en este embrollo, internet.
Hay que aprender a utilizar los buscadores, realizando búsquedas avanzadas para eliminar el ruido y conseguir unos resultados más eficaces a nuestras necesidades de información; priorizar aquel contenido crítico que nos ayude a conseguir nuestros objetivos inmediatos y relegar aquel que nos puede ser útil más tarde; utilizar herramientas que centralicen los contenidos y agilicen así nuestra consulta de información… Estas utilidades o aplicaciones están disponibles en la red actualmente y seguro que salen más.
Esta estrategia nos permitirá organizar el tiempo que estamos conectados, mejorando nuestra productividad personal y haciendo que nuestra experiencia sea más satisfactoria y menos estresante al no sentirnos intoxicados.

La habilidad de recibir la información adecuada trae consigo una mejora en la productividad. Según Cornella, el objetivo final sería tener un filtro personal de información que nos ayudara a dividirla en diversos grupos de relevancia (fatal, interesante y crítica). Pero antes deberíamos saber cuáles son los cinco temas fundamentales en los que trabajamos o estudiamos, los cinco temas secundarios y cuál es la lista de información crítica para cada uno de estos temas.
Y es que leer todo lo que está al alcance de uno no es sinónimo de estar mejor informado. El fin es estar informados, pero no saturados. Por tanto, con respecto a la información también se puede usar otro refrán popular “más vale calidad que cantidad”.

Conclusión
No nos dejemos infoxicar. El aprendizaje es algo natural en el ser humano que nace del motor de su curiosidad innata. Y para continuar con nuestro proceso de formación natural (o forzado si es por obligaciones profesionales) debemos tener claro acerca de cuáles temas queremos estar informados, saber dónde buscamos la información y cómo hacerlo.

Fuentes

2 comentarios:

  1. Hola Jesús, somos compañeros de curso y me han elegido para valorar tu entrada.
    Me parece un buen artículo que recoge lo que se nos pedía, y además has añadido aspectos útiles para el lector. Está bien estructurado el contenido y clarificas y amplías con tus conocimientos sobre el tema.

    Quizá falte alguna imagen, pero mi sincera enhorabuena por el trabajo.

    Recibe un cordial saludo

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  2. Gracias Jose Manuel, y tienes razón, alguna imagen intercalada en un texto siempre lo hace más ameno.
    Espero que aprendamos muchas cosas en este curso.
    Un saludo.

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